Pureza de corazón…
February 1, 2010 Artículos No Comments“Dichosos los de corazón limpio porque ellos verán a Dios” Mateo 5:8
Uno de mis sueños más anhelados desde que me hice discípula es poder ver a Dios algún día. Aunque he podido ver su amor claramente en mi vida, mi sueño es conocerlo cada día más y verlo en el cielo.
Hay 3 cosas que nos pueden ayudar para cumplir esta meta:
1. Huir de las impurezas del mundo. II Timoteo 2:22
“Huye de las malas pasiones de la injusticia, y esmérate en seguir la justicia la fe, el amor y la paz, junto con los que invocan al Señor con un corazón limpio”.
Huir de las impurezas es huir de todo lo que nos separa de Dios, vanidad, envidia, egoísmo, celos etc. He querido nombrar estos porque estos son pecados “sutiles” que están dentro de nuestro corazón y que pocas veces los tratamos con Dios. Dios nos anima a huir y estar alerta contra estos pecados porque si queremos ser utilizados por Dios necesitamos estar limpios de todo esto.
Pascal es bautizado, en la foto junto a Brian, carlos, Luis y Alfredo!!!
Una hermana que me anima mucho en la Iglesia es Daniela. Ella tiene el deseo profundo de servir a Dios con todo el corazón, pero Dios no puede trabajar en un corazón que mantiene impurezas. Un orgullo “sutil” la envolvió pero cuando ella vio claramente su corazón delante de Dios, urgentemente busco la ayuda y hablo de lo que había en él, estuvo dispuesta a enfrentar cualquier cosa para estar bien con Dios. Huyó de las malas pasiones y se esmeró por conseguir un corazón limpio para lograr la salvación.
2. Levantar los logros de otros. II Timoteo 1:3-5
“Al recordarte de día y de noche en mis oraciones, siempre doy gracias a Dios, a quien sirvo con una conciencia limpia como lo hicieron mis antepasados. Y al acordarme de tus lágrimas, anhelo verte para llenarme de alegría. Traigo a la memoria tu fe sincera la cual animo primero a tu abuela Loida y a tu madre Eunice, y ahora te anima a ti. De eso estoy convencido”.
Pureza de corazón es querer lo mejor para otros. ¡Qué palabras tan tiernas de parte de Pablo hacia Timoteo! Él levantó con mucho cariño la fidelidad de Timoteo y se sentía feliz por sus logros. Pablo oraba por Timoteo, le agradecía a Dios por él, se acordaba de sus lágrimas y anhelaba verlo. ¿Tenemos este corazón con los discípulos de la Iglesia? ¿Deseamos cosas buenas para otros? ¿Oramos por ellos?
Jenny es recibida, en la foto junto a Brandon, Peggy y sus hijos…
Me anima mucho el corazón de Dayana siempre me esta animando por la fidelidad que he tenido a Dios, me dice que realmente amo a Dios y que valora todo el tiempo que he permanecido fiel a Él, me tiene en su lista de sueños, quiere que me case este año. Pero no tan solo me tiene a mí en su lista sino a varios discípulos más que se han esforzado por permanecer fieles a Dios. También hace unos días atrás ayuno con una hermana para que ella encontrara un trabajo. ¿No es animante escuchar esto? Ella tiene un corazón puro para Dios, porque desea lo mejor para otros.
3. Ser guiados por el Espíritu. Gálatas 5:25-26
“Si el Espíritu nos da vida, andemos guiados por el Espíritu. No dejemos que la vanidad nos lleve a irritarnos y envidiarnos unos a otros”.
Aunque hemos conocido la verdad nuestros corazones se pueden extraviar y podemos sentir envidia incluso entre discípulos. Si Dios levanta a un líder o alguna persona que se destaca por su talento, a veces en nuestros corazones podemos pensar ¿Por qué no fui yo? ¿Por qué no tengo ese talento? ¿Por qué no me destacan a mí? Esa es la envidia “sutil” que hay en nuestro corazón y que no queremos reconocer como pecado. Pablo nos enseña que necesitamos andar guiados por el Espíritu no dejando que la vanidad y la envidia nos irriten.
De todo el tiempo que conozco a Helen he podido ver que ella siempre se está esforzando por ser guiada por el Espíritu y que tiene un corazón dispuesto para agradar a Dios. Con su ejemplo he aprendido a ser humilde enfrentando situaciones con discípulos, he aprendido a pedir perdón más rápido, he aprendido a controlar mis enojos por medio de la paciencia entre otras cosas. Ese es un corazón digno de imitar.
Busquemos estar cerca de Dios para mantener un corazón limpio delante de Él.
Melina Zepeda- Interna






